“Believe” de Cher es una canción de 1998 que mezcla dance-pop y electrónica y que habla de superar una ruptura y recuperar la independencia. La idea central es que, después de una relación dolorosa, la persona empieza a preguntarse si realmente necesita a su expareja y acaba encontrando fuerza para seguir adelante.
Lo más famoso de la canción es su voz electrónica y robótica. Los productores utilizaron Auto-Tune de una forma muy extrema, no simplemente para corregir la afinación, sino como un efecto artístico. Esto terminó siendo conocido como el “efecto Cher” y ayudó a convertir Auto-Tune en una herramienta habitual de la música pop.
fue un enorme éxito: llegó al número 1 en más de 23 países y se convirtió en uno de los mayores éxitos de la carrera de Cher