Hoy viajamos hasta 1985 para recordar uno de esos temas que forman parte de la historia del pop-rock de los años 80: «Don’t You (Forget About Me)», de Simple Minds.
Una canción que alcanzó la fama mundial gracias a la película El club de los cinco (The Breakfast Club), convirtiéndose en uno de los grandes himnos de aquella década.
Curiosamente, Simple Minds no estaba inicialmente convencido de grabarla. La canción había sido escrita por Keith Forsey y Steve Schiff, y después de que otros artistas rechazaran el tema, llegó a manos de la banda escocesa.
Con la inconfundible voz de Jim Kerr, sus sintetizadores, ese ritmo tan característico y un estribillo que invita a cantar a pleno pulmón, consiguió convertirse en un éxito internacional.
Y es que pocas canciones transmiten tan bien esa mezcla de nostalgia, juventud, recuerdos y ganas de que alguien no se olvide de nosotros.