Melendi lanzó «Fecha de caducidad» en 2026 como uno de los sencillos de su álbum Pop Rock. La canción aborda el final de una relación desde una perspectiva madura y sincera, alejándose del dramatismo para reflexionar sobre cuándo es mejor aceptar que una historia ha llegado a su fin.

El tema gira en torno a una idea central: los sentimientos pueden cambiar con el tiempo. La letra plantea que, por mucho que una pareja intente mantener viva una relación, la verdad de lo que cada uno siente acaba imponiéndose. También reflexiona sobre cómo, en ocasiones, se confunde el amor con la costumbre o la comodidad, y defiende que la honestidad, aunque duela, es preferible al engaño.

Uno de los aspectos más interesantes es que el título parece afirmar que «todo sentimiento tiene fecha de caducidad», pero al final de la canción introduce un matiz importante: «el amor no tiene fecha de caducidad». Esto puede interpretarse como una diferencia entre una relación concreta, que puede terminar, y el amor verdadero como sentimiento, que deja huella incluso cuando las personas ya no siguen juntas.