Don’t Stop the Party es una de las canciones más representativas de Pitbull y fue lanzada en 2012 como el tercer sencillo de su álbum Global Warming. En el tema colabora el DJ y productor TJR, quien aportó el sonido electrónico que caracteriza la canción.

La canción mezcla hip house, música electrónica y elementos del reggae. Parte de su base musical proviene de un sample de Funky Kingston, un clásico de Toots and the Maytals, adaptado para darle un estilo moderno y muy orientado a las pistas de baile.

La letra transmite un mensaje sencillo: disfrutar del momento, celebrar la vida y mantener la fiesta en marcha. El estribillo, con la frase «que no pare la fiesta», es uno de los más recordados de la carrera de Pitbull y ayudó a que la canción se convirtiera en un himno para discotecas, festivales y eventos deportivos.

El videoclip, grabado en Miami, muestra el estilo característico de Pitbull: yates, fiestas, baile y una atmósfera de lujo y diversión, reforzando la imagen de «Mr. Worldwide» que el artista proyectaba en esa etapa de su carrera.